Errores al rehabilitar una masía y cómo evitarlos

Errores al rehabilitar una masía

Índice de contenidos

Por Pablo Santillana, arquitecto técnico especializado en rehabilitación, bioconstrucción y construcción sostenible, y fundador de Ecohabitats Arquitectura i contrucció.

Rehabilitar una masía no consiste únicamente en conservar unos muros de piedra y adaptar el interior a las necesidades actuales. Estamos interviniendo sobre un edificio que puede llevar décadas o siglos respondiendo al clima, al terreno y al paso del tiempo mediante soluciones constructivas muy diferentes a las de una vivienda contemporánea.

Precisamente por eso, muchos de los errores al rehabilitar una masía aparecen cuando aplicamos soluciones propias de la obra nueva sin comprender primero cómo funciona el edificio existente.

Un revestimiento aparentemente adecuado puede dificultar el secado de un muro. Un aislamiento mal planteado puede favorecer condensaciones. La apertura de un hueco puede alterar el funcionamiento estructural. Y una mejora destinada a reducir el consumo energético puede terminar provocando problemas de humedad o calidad del aire interior si no se estudia conjuntamente con la ventilación.

En Ecohabitats partimos de un principio que condiciona nuestra manera de abordar la rehabilitación de masías: antes de intervenir hay que observar, diagnosticar y comprender.

En esta guía, Pablo Santillana analiza los errores técnicos y constructivos que pueden comprometer una rehabilitación, sus posibles consecuencias y los criterios que conviene tener en cuenta para evitarlos.

Nos centraremos especialmente en las características habituales de las masías de Cataluña, donde encontramos construcciones de épocas y tipologías muy diferentes, con muros de piedra, morteros tradicionales, estructuras y forjados de madera, cubiertas inclinadas y una estrecha relación entre edificio, terreno y clima.

Nota técnica: cada masía tiene su propia historia constructiva. Una solución adecuada para un edificio puede no serlo para otro. Antes de intervenir deben estudiarse su estructura, materiales, patologías, orientación, relación con el terreno, condiciones climáticas y uso futuro.

Errores al rehabilitar una Masía: antes de empezar

masía catalana reformada por ecohabitats

1. Tratar una masía como si fuera una vivienda de obra nueva

Este es uno de los errores al rehabilitar una masía que puede estar detrás de muchos problemas posteriores.

Una construcción tradicional no funciona necesariamente como un edificio contemporáneo.

Los cerramientos actuales suelen diseñarse mediante capas con funciones claramente diferenciadas: aislamiento térmico, impermeabilización, control del vapor, cámara o acabado.

En una masía podemos encontrarnos, en cambio, con muros de piedra de gran espesor, morteros tradicionales, estructuras de madera y soluciones constructivas que gestionan la temperatura y la humedad de otra manera.

Esto no significa que los sistemas tradicionales sean mejores por definición ni que debamos conservar todo lo existente.

Significa que debemos comprender cómo funciona el edificio antes de decidir cómo transformarlo.

Sustituir un revestimiento por otro mucho menos permeable puede modificar la capacidad de secado de un muro. Incorporar aislamiento puede cambiar las temperaturas dentro del cerramiento. Sellar infiltraciones mejora la eficiencia energética, pero también modifica la renovación de aire del edificio.

Cada decisión afecta a otras.

Una buena rehabilitación debe conseguir que construcción tradicional y prestaciones contemporáneas sean compatibles: confort, eficiencia energética, salubridad, durabilidad y facilidad de mantenimiento.

No se trata de construir una vivienda nueva dentro de una carcasa antigua.

Se trata de conseguir que un edificio existente vuelva a funcionar correctamente durante muchas décadas más.

2. Decidir la distribución antes de diagnosticar el edificio

Al visitar una masía vacía resulta fácil empezar a imaginar dónde estará la cocina, qué estancia aprovechará las mejores vistas o dónde podríamos abrir un gran espacio hacia el exterior.

Pero el proyecto no debería comenzar por la distribución.

Primero necesitamos conocer el edificio.

Un diagnóstico previo permite estudiar el estado de muros, estructura, forjados y cubierta; localizar humedades y deformaciones; identificar intervenciones realizadas en diferentes épocas y determinar qué elementos merecen conservarse, repararse o reforzarse.

Además, en rehabilitación lo que vemos no siempre coincide con lo que realmente tenemos.

Al retirar revestimientos o falsos techos pueden aparecer apoyos, reparaciones, fábricas o modificaciones estructurales que no eran visibles durante las primeras inspecciones. Cuando sucede, debemos comprobar si las hipótesis utilizadas durante el proyecto continúan siendo válidas antes de seguir ejecutando.

Esta incertidumbre forma parte de trabajar con edificios existentes.

Uno de los errores al rehabilitar una masía es obligar al edificio a adaptarse a una distribución decidida demasiado pronto.

En Ecohabitats preferimos trabajar al revés: primero comprendemos qué tenemos y después estudiamos cómo introducir el programa y las necesidades de quienes van a habitarlo.

Masia rehabilitada Reforma de masia

3. Desarrollar el proyecto sin haber comprobado antes su viabilidad urbanística

Aunque esta guía está centrada en cuestiones constructivas, existe una comprobación previa que no podemos ignorar.

Antes de plantear ampliaciones, reconstrucciones, cambios de uso o transformaciones importantes debemos conocer qué permite realmente el planeamiento sobre esa masía.

Esta cuestión es especialmente relevante en Cataluña, donde numerosas masías se encuentran en suelo no urbanizable y algunas están incluidas en los correspondientes Catálogos de Masías, Casas Rurales y otras construcciones o sometidas a condiciones urbanísticas, paisajísticas o patrimoniales específicas.

Por tanto, antes de desarrollar en detalle una propuesta arquitectónica conviene comprobar su viabilidad.

En nuestra guía sobre licencias y normativa para rehabilitar una masía en Cataluña explicamos específicamente qué aspectos urbanísticos y administrativos deberían estudiarse.

Aquí basta con conservar una idea: primero comprobamos qué podemos hacer; después decidimos cómo hacerlo técnicamente.

Errores al rehabilitar una masía: en estructura y construcción tradicional

problemas de estructura masia

4. Abrir huecos o eliminar muros sin entender cómo trabaja la estructura

Uno de los peores errores al rehabilitar una masía. Las necesidades actuales suelen llevarnos a buscar espacios más amplios, cocinas abiertas, grandes zonas de estar y una relación más directa entre interior y exterior.

Pero una masía fue construida siguiendo otra lógica.

Muchos de sus muros pueden tener una función estructural y trabajar conjuntamente con forjados, cubiertas y otros elementos del edificio.

Abrir un gran hueco, por tanto, no consiste simplemente en retirar piedra y colocar posteriormente un refuerzo.

Antes debemos comprender cómo se transmiten las cargas y cómo puede afectar la intervención al conjunto de la estructura.

También debemos considerar la historia del edificio. Una masía puede haber sido ampliada en diferentes épocas, incorporar reparaciones posteriores o presentar deformaciones que llevan mucho tiempo estabilizadas.

Cuando durante una obra aparece una configuración diferente de la prevista, no deberíamos continuar automáticamente con la solución proyectada. Primero hay que interpretar lo encontrado y comprobar cómo afecta a las hipótesis estructurales iniciales.

En este tipo de intervenciones, arquitectura y estructura deben desarrollarse conjuntamente.

5. Dar por bueno un muro de piedra simplemente porque sigue en pie

Un muro de piedra de gran espesor puede transmitir una enorme sensación de solidez.

Pero su apariencia exterior no permite conocer por sí sola su estado.

Debemos estudiar la composición de la fábrica, los morteros, posibles desplomes, fisuras, deformaciones, pérdida de material en juntas, presencia de humedad y relación con forjados y cubierta.

También importa lo que ha sucedido alrededor del muro.

Una cubierta deteriorada puede haber permitido la entrada de agua durante años. Los cambios de cota exterior pueden modificar su exposición a la humedad. Y determinadas intervenciones posteriores pueden haber alterado su comportamiento.

Por eso, conservar no significa simplemente no tocar.

En algunos casos será necesario consolidar, rejuntar o reparar determinados puntos. En otros, un muro aparentemente deteriorado puede conservar buena parte de su capacidad y resultar recuperable.

La decisión debe proceder del diagnóstico y no únicamente de la apariencia. No hacerlo es uno de los errores al rehabilitar una masía más peligrosos.

6. Sustituir materiales tradicionales simplemente porque son antiguos

Piedra, madera, cerámica o morteros tradicionales pueden haber funcionado durante décadas o siglos y continuar siendo válidos si se encuentran en buenas condiciones.

Uno de los errores al rehabilitar una masía es sustituirlos automáticamente porque existen soluciones más modernas.

La pregunta debería ser:

¿Este elemento funciona y puede seguir funcionando después de la rehabilitación?

Si la respuesta es afirmativa, conservarlo puede aportar ventajas arquitectónicas, ambientales y constructivas.

Pero tampoco debemos caer en el extremo contrario.

Que un material sea antiguo no significa que tenga que conservarse siempre. Una pieza estructural deteriorada, una cubierta que ha perdido sus prestaciones o cualquier elemento que comprometa la seguridad necesita una intervención adecuada.

La decisión técnica debería permitir distinguir entre cuatro posibilidades: conservar, reparar, reforzar o sustituir.

La edad del material, por sí sola, no debería decidir cuál escoger.

7. Rehabilitar la cubierta pensando únicamente en las tejas y el aislamiento

La cubierta es uno de los elementos que más condicionan la conservación de una masía.

Su deterioro puede permitir la entrada de agua y acelerar las patologías de muros, estructuras y forjados.

Pero rehabilitarla no consiste únicamente en sustituir tejas y colocar aislamiento.

Hay que estudiar estructura, pendientes, apoyos, encuentros, evacuación de aguas, estanqueidad, comportamiento térmico y ventilación cuando la solución constructiva la requiera.

En cubiertas con estructura de madera también debemos prestar especial atención a las zonas donde hayan existido filtraciones prolongadas.

Además, cualquier modificación de peso o configuración puede repercutir sobre los elementos que soportan la cubierta.

Una solución adecuada debe cumplir simultáneamente tres objetivos: proteger el edificio, mejorar sus prestaciones y ser compatible con la construcción existente.

Resolver únicamente uno de ellos puede trasladar el problema a otro punto.

Errores al rehabilitar una masía relacionados con humedad y agua

problemas de humedad en masias

8. Tapar una humedad antes de identificar de dónde procede

Pintar una mancha, colocar un trasdosado o aplicar un revestimiento impermeable puede conseguir que una humedad deje de verse.

Pero no significa que haya desaparecido.

Este es uno de los errores al rehabilitar una masía que más problemas puede provocar: actuar sobre la manifestación visible antes de identificar su causa.

La humedad puede estar relacionada con el terreno, filtraciones de cubierta o fachada, encuentros deficientes, instalaciones, condensaciones o diferentes fenómenos actuando simultáneamente. La protección frente a la humedad forma parte de las exigencias de salubridad contempladas por el Código Técnico de la Edificación (CTE).

Además, la mancha que vemos no siempre coincide con el punto por el que entra el agua. Esta puede desplazarse a través de fábricas, encuentros o revestimientos antes de hacerse visible.

Por eso localizar una mancha es solamente el principio del diagnóstico.

El problema: estamos viendo la consecuencia.

El riesgo: ocultarla puede permitir que la humedad continúe afectando materiales y elementos que dejarán de estar visibles.

El criterio correcto: determinar primero de dónde procede el agua y por qué está llegando hasta ese punto.

Solo entonces podemos estudiar cómo resolverla.

9. Utilizar soluciones impermeables sin estudiar cómo necesita secarse el muro

Los muros tradicionales pueden gestionar la humedad de manera diferente a un cerramiento contemporáneo.

La combinación de piedra, morteros y revestimientos influye en cómo entra, se desplaza y se evapora la humedad.

Introducir materiales con características muy diferentes puede modificar ese equilibrio.

Determinados revestimientos muy impermeables, por ejemplo, pueden dificultar el secado de una fábrica si se utilizan sin estudiar previamente el soporte y el origen del agua.

Este es uno de los errores al rehabilitar una masía que puede alterar el comportamiento de un muro tradicional frente a la humedad.

El resultado puede ser paradójico: intentamos solucionar una humedad y terminamos dificultando su evacuación.

Esto no significa que nunca debamos impermeabilizar ni que exista un material universalmente válido o incorrecto.

La cuestión es otra: ¿qué agua queremos detener, desde dónde llega y hacia dónde puede secarse el cerramiento?

En construcción tradicional, la compatibilidad entre materiales puede ser tan importante como las prestaciones individuales de cada producto.

10. Analizar las humedades sin estudiar el terreno y el exterior de la masía

No todos los problemas de agua se solucionan actuando directamente sobre los muros.

La relación entre edificio y terreno puede ser determinante.

Pendientes que conducen el agua hacia las fachadas, cotas exteriores elevadas, canalones deteriorados, evacuaciones insuficientes o cambios realizados alrededor del edificio pueden mantener determinados cerramientos continuamente expuestos a humedad.

En algunas masías, esta relación ha cambiado con el tiempo.

Pueden haberse elevado terrenos, pavimentado superficies anteriormente permeables o modificado sistemas tradicionales de evacuación de agua.

Por eso, antes de plantear soluciones interiores complejas conviene hacerse una pregunta aparentemente sencilla: ¿qué recorrido realiza el agua alrededor de la masía cuando llueve?

La respuesta puede explicar una parte importante de las patologías existentes.

Los problemas de humedad requieren un diagnóstico específico porque sus causas pueden ser muy diferentes. En este artículo nos interesa señalar el error; el estudio detallado de los distintos tipos de humedad y sus posibles soluciones merece un contenido técnico independiente.

Errores al rehabilitar una masía: al mejorar aislamiento y eficiencia energética

eficiencia energética en masías - Errores al reformar una masía

11. Elegir el aislamiento sin estudiar cómo cambiará el comportamiento del muro

Mejorar el aislamiento térmico suele ser uno de los objetivos de una rehabilitación.

Pero decidir qué aislamiento utilizar únicamente por su capacidad térmica puede ser un error.

Al añadir nuevas capas modificamos las temperaturas dentro del cerramiento y podemos cambiar su comportamiento frente a la humedad.

En determinadas condiciones pueden aparecer condensaciones superficiales o intersticiales, especialmente en encuentros y zonas donde el aislamiento pierde continuidad.

En muros tradicionales hay que valorar el conjunto: composición y espesor del muro, orientación, exposición a lluvia, humedad previa, solución de aislamiento, acabados y condiciones futuras de uso.

El problema: elegir un producto antes de comprender el cerramiento.

La consecuencia: una mejora térmica puede generar un comportamiento frente a la humedad diferente del previsto.

El criterio correcto: estudiar el aislamiento como parte de un sistema constructivo completo.

Una solución adecuada para una fachada no tiene por qué serlo para otra.

12. Pensar que rehabilitación energética significa simplemente poner más aislamiento

Una rehabilitación energética no consiste en envolver una masía con la mayor cantidad posible de aislamiento.

El confort y la demanda energética dependen también de orientación, radiación solar, infiltraciones, carpinterías, cubierta, inercia térmica, puentes térmicos, ventilación, instalaciones y forma de utilizar la vivienda.

Además, Cataluña presenta realidades climáticas muy distintas.

La exposición a humedad y las temperaturas de una masía próxima al litoral de Barcelona o Girona pueden diferir considerablemente de las de un edificio situado en la Cataluña Central, el Prepirineo o las comarcas interiores de Tarragona y Lleida.

Estas diferencias condicionan la envolvente, el comportamiento frente a la humedad y las necesidades de climatización.

Por eso no existe una única solución constructiva válida para todas las masías de Cataluña.

El proyecto debe responder al edificio y al microclima concreto del lugar.

13. Mejorar la hermeticidad sin resolver simultáneamente la ventilación

Cuando sustituimos carpinterías, sellamos infiltraciones y mejoramos la envolvente reducimos pérdidas energéticas.

Pero también modificamos la renovación de aire que anteriormente podía producirse de forma incontrolada a través de juntas y discontinuidades.

Una masía rehabilitada puede ser mucho más hermética que antes.

Esto puede ser positivo desde el punto de vista energético siempre que dispongamos de una estrategia de ventilación adecuada.

De lo contrario, pueden aumentar la humedad interior, las condensaciones y los problemas relacionados con la calidad del aire.

Por eso, eficiencia energética y ventilación deben estudiarse conjuntamente.

Dependiendo del proyecto puede ser adecuado estudiar sistemas de ventilación mecánica controlada, incluso con recuperación de calor, o plantear otras estrategias compatibles con las características y uso del edificio.

Lo importante es no dejar la ventilación para el final.

Una vivienda eficiente también debe ser saludable.

14. Fijarse únicamente en cuánto aislamiento ponemos y no en dónde se interrumpe

Un buen aislamiento puede perder parte de su eficacia si no resolvemos correctamente sus encuentros.

Contornos de ventanas, uniones entre fachada y cubierta, forjados, dinteles o cambios de material pueden convertirse en puntos térmicamente débiles.

En esas zonas puede disminuir la temperatura superficial interior y, bajo determinadas condiciones, aumentar el riesgo de condensación.

En una masía existe una dificultad añadida: los encuentros raramente tienen la regularidad geométrica de una construcción nueva.

Por eso cada solución debe adaptarse a lo que ya existe.

Uno de los errores al rehabilitar una masía es concentrarse únicamente en centímetros y prestaciones del aislamiento y olvidar su continuidad.

Cómo aislar correctamente una construcción tradicional sin provocar nuevas patologías merece un análisis propio. Aquí lo importante es entender que el aislamiento funciona como sistema y no como una suma de superficies independientes.

Errores al rehabilitar una masía: en instalaciones, confort y uso de la masía

errores al reformar una masía en cataluña

15. Diseñar las instalaciones cuando la arquitectura ya está decidida

Climatización, electricidad, fontanería, saneamiento, ventilación, producción de agua caliente y posibles sistemas renovables necesitan recorridos y espacios.

Encontrarlos posteriormente puede resultar especialmente complicado en una construcción tradicional.

Realizar rozas indiscriminadamente en muros de piedra, atravesar elementos estructurales o crear falsos techos únicamente para ocultar instalaciones puede obligarnos a alterar innecesariamente el edificio.

Por eso, arquitectura e instalaciones deberían desarrollarse conjuntamente desde el proyecto.

En Ecohabitats estudiamos recorridos, pasos verticales, espacios técnicos y ubicación de equipos antes de llegar a la obra.

Esto permite que las instalaciones se integren en la arquitectura en lugar de obligar posteriormente a modificarla.

16. Elegir la climatización antes de conocer cómo funcionará energéticamente la masía

Instalar aerotermia, suelo radiante u otro sistema eficiente no convierte automáticamente una masía en una vivienda eficiente.

Primero necesitamos conocer su demanda.

Si la envolvente presenta importantes pérdidas térmicas, infiltraciones o una cubierta insuficientemente resuelta, las necesidades de climatización serán diferentes a las de esa misma masía después de una rehabilitación energética.

Por tanto, el orden importa.

Primero estudiamos envolvente, orientación, aislamiento, carpinterías, ventilación y condiciones climáticas. Después podemos dimensionar y seleccionar las instalaciones.

También importa el uso.

Una vivienda habitual en el entorno de Barcelona puede tener necesidades diferentes a las de una segunda residencia situada en una zona interior o de montaña.

El sistema debe responder al edificio, al clima y a cómo realmente va a utilizarse.

17. Convertir la estética “rústica” en el criterio principal de la rehabilitación

Piedra vista, vigas de madera, pavimentos tradicionales y otros elementos forman parte del atractivo de muchas masías.

Pero conservar su identidad no debería convertirse en una obligación estética.

Dejar todos los muros de piedra vistos, por ejemplo, no tiene por qué ser siempre la mejor solución. Algunas fábricas tradicionales estuvieron revestidas y ese acabado podía cumplir también una función protectora.

Lo mismo ocurre con estructuras de madera, pavimentos o elementos constructivos antiguos.

Antes de decidir si algo debe quedar visto deberíamos preguntarnos:

¿qué función tenía?, ¿en qué estado se encuentra?, ¿qué consecuencias tendrá modificarlo?

Una rehabilitación respetuosa no consiste en recrear una imagen idealizada de lo rural.

Consiste en conservar aquello que aporta valor y permitir al mismo tiempo que el edificio responda correctamente a las necesidades actuales.

Errores durante la obra al rehabilitar una masía

18. Creer que durante la ejecución solo queda seguir los planos

Un proyecto detallado es fundamental, pero una rehabilitación trabaja con un edificio existente que no siempre puede conocerse completamente antes de comenzar.

Al retirar un revestimiento podemos descubrir una fábrica diferente. Al abrir un falso techo puede aparecer una modificación estructural. Al levantar un pavimento podemos comprender mejor la relación entre edificio y terreno.

Estas situaciones no significan que el proyecto estuviera mal desarrollado.

Uno de los errores al rehabilitar una masía es asumir que durante la obra siempre encontraremos exactamente aquello que estaba previsto en el proyecto. La incertidumbre forma parte de intervenir sobre construcciones que han evolucionado durante mucho tiempo.

Desde el criterio técnico de Pablo Santillana, una de las cuestiones más importantes durante la ejecución es contrastar continuamente lo previsto con aquello que realmente aparece en obra.

Cuando ambas cosas no coinciden, debemos detenernos, interpretar lo encontrado y decidir si la solución proyectada sigue siendo válida.

Eso no es improvisar.

Es dirigir técnicamente una rehabilitación.

19. Demoler o resolver imprevistos demasiado rápido

Durante una rehabilitación pueden aparecer elementos cuya función no resulte evidente inicialmente.

Un tabique puede esconder una solución anterior. Una pieza de madera aparentemente secundaria puede formar parte de un sistema estructural. Un revestimiento puede aportar información sobre las diferentes etapas del edificio.

Por eso, demoler también exige criterio.

Lo mismo sucede cuando aparece un imprevisto.

Una viga deteriorada, una fábrica diferente de la prevista o una humedad oculta no deberían resolverse automáticamente mediante la opción que permita continuar la obra más rápido.

Primero debemos entender qué hemos encontrado.

Criterio técnico de Pablo Santillana: un imprevisto no tiene por qué convertirse en un problema grave. El riesgo aparece cuando intentamos solucionarlo antes de comprender su causa y su relación con el resto del edificio.

En ocasiones bastará con una intervención sencilla. En otras será necesario revisar una parte del proyecto.

La velocidad de ejecución no debería sustituir al criterio técnico.

20. Dejar la coordinación de oficios y los encuentros para “resolverlos en obra”

Una rehabilitación integral implica estructura, albañilería, carpintería, aislamiento, impermeabilización, climatización, electricidad, fontanería y acabados.

Y muchos de estos trabajos coinciden en los mismos puntos.

Una instalación puede atravesar la envolvente. Una carpintería debe encontrarse con aislamiento y revestimientos. Una estructura nueva puede tener que conectarse con otra existente.

Precisamente en estos encuentros pueden aparecer filtraciones, pérdidas térmicas, condensaciones, fisuras o problemas de estanqueidad.

El problema: cada oficio resuelve únicamente su parte.

La consecuencia: podemos disponer de buenos materiales y buenos sistemas que funcionan mal cuando se conectan entre sí.

El criterio correcto: estudiar los detalles relevantes durante el proyecto y comprobar su correcta ejecución en obra.

La dirección y el seguimiento técnico permiten mantener la coherencia entre lo proyectado y lo finalmente construido.

Errores económicos que pueden comprometer una buena rehabilitación

21. Presupuestar una masía como una reforma convencional y sin contemplar incertidumbres

Una masía introduce un grado de incertidumbre diferente al de una reforma interior convencional.

Uno de los errores al rehabilitar una masía es elaborar el presupuesto sin considerar que estructuras ocultas, humedades, cubiertas deterioradas, cimentaciones difíciles de interpretar o modificaciones realizadas durante décadas pueden alterar determinadas previsiones iniciales.

Esto no significa que una rehabilitación no pueda controlarse económicamente.

Significa que debemos presupuestarla conociendo la naturaleza del edificio.

Utilizar exclusivamente un precio general por metro cuadrado puede resultar insuficiente. Dos masías de superficie similar pueden requerir intervenciones muy distintas dependiendo de estructura, cubierta, accesibilidad, instalaciones, patologías y objetivos de la rehabilitación.

Un buen estudio previo y un proyecto suficientemente desarrollado reducen notablemente esta incertidumbre, aunque no siempre pueden eliminarla por completo.

Si quieres profundizar específicamente en esta cuestión, en nuestra guía sobre cuánto cuesta reformar una masía analizamos los factores que más condicionan la inversión.

22. Ahorrar precisamente en aquello que después quedará oculto

Cuando el presupuesto necesita ajustarse resulta tentador mantener la inversión en aquello que será visible al terminar la obra: cocina, baños, pavimentos, iluminación o acabados.

Pero muchos de los elementos que determinarán la calidad real de la rehabilitación acabarán ocultos.

Estructura, aislamiento, impermeabilización, drenaje, instalaciones, ventilación y encuentros constructivos condicionarán durante años el confort, consumo energético, mantenimiento y durabilidad del edificio.

Uno de los errores al rehabilitar una masía es reducir inversión precisamente en estas partidas para mantener elementos estéticos que pueden sustituirse posteriormente con mucha mayor facilidad.

Una cocina puede renovarse dentro de unos años.

Resolver entonces una humedad detrás de un trasdosado, rehacer una impermeabilización o corregir un encuentro constructivo deficiente será mucho más complejo.

¿Qué tienen en común muchos de estos errores al rehabilitar una masía?

Aunque hemos analizado problemas diferentes, una parte importante comparte el mismo origen:

intervenir antes de comprender.

  • Antes de solucionar una humedad debemos identificar su causa.
  • Antes de aislar debemos comprender el cerramiento.
  • Antes de abrir un muro debemos conocer su función.
  • Antes de elegir la climatización debemos estimar las necesidades del edificio.
  • Antes de eliminar un elemento debemos saber qué papel desempeña.
  • Y durante la ejecución debemos comprobar que aquello que encontramos coincide con lo previsto.

Por eso, más que añadir un error número 23, esta es la idea que resume buena parte de los errores al rehabilitar una masía.

En Ecohabitats trabajamos desde el enfoque contrario:

Conocer. Diagnosticar. Proyectar. Construir.

Ese orden permite conservar aquello que merece permanecer, incorporar soluciones contemporáneas donde realmente aportan valor y reducir el riesgo de generar nuevas patologías intentando solucionar las existentes.

Si todavía estás en las primeras fases de una rehabilitación, en nuestra guía sobre por dónde empezar la rehabilitación de una masía desarrollamos específicamente el proceso previo al inicio de las obras.

¿Cambian los errores al rehabilitar una masía según su ubicación?

Los principios constructivos que hemos explicado son comunes, pero las soluciones no deberían aplicarse de forma idéntica en todos los edificios.

En Cataluña existe una diversidad climática considerable.

Una masía situada en el entorno de Barcelona o próxima al litoral puede estar sometida a unas condiciones de temperatura, humedad ambiental y exposición diferentes a las de una construcción de la Cataluña Central, Girona, el Prepirineo o las comarcas interiores de Tarragona y Lleida.

La orientación, altitud, exposición al viento, radiación solar, régimen de lluvias y características del terreno también pueden modificar el comportamiento del edificio incluso entre dos masías relativamente próximas.

Por eso, hablar de rehabilitación de masías en Cataluña implica necesariamente hablar de soluciones adaptadas al lugar.

No existe un aislamiento, un sistema de climatización o una solución frente a la humedad que pueda prescribirse automáticamente por el simple hecho de tratarse de una masía.

El edificio y su entorno deben estudiarse conjuntamente.

Rehabilitar una masía significa trabajar con lo que ya existe

Una masía no es simplemente el soporte sobre el que construir una vivienda nueva.

Sus muros, estructura, orientación, materiales y relación con el entorno contienen información sobre cómo ha funcionado el edificio durante décadas o siglos.

Una buena rehabilitación debe saber interpretar esa información.

Los principales errores al rehabilitar una masía aparecen cuando dejamos de hacerlo: ocultamos una humedad sin buscar su origen, sustituimos un material sin estudiar su estado, aislamos sin comprender el cerramiento o modificamos una estructura sin saber cómo trabaja.

La arquitectura contemporánea y la construcción tradicional no tienen por qué enfrentarse.

Es posible mejorar el confort, la eficiencia energética y la salubridad de una masía y, al mismo tiempo, conservar los elementos que explican su arquitectura y su relación con el territorio.

Pero para conseguirlo necesitamos intervenir con conocimiento, proyecto y criterio técnico.

¿Estás pensando en rehabilitar una masía en Cataluña?

En Ecohabitats Arquitectura i contrucció abordamos la rehabilitación desde el conocimiento del edificio existente, integrando arquitectura, construcción, eficiencia energética y criterios de bioconstrucción desde las primeras fases del proyecto hasta su ejecución.

Desde Barcelona desarrollamos proyectos en diferentes puntos de Cataluña, adaptando cada intervención al estado de la masía, sus características constructivas, su entorno y las necesidades de quienes van a habitarla.

Si estás valorando intervenir en una construcción de este tipo, puedes conocer nuestro servicio de reforma y rehabilitación de masías y estudiar con nuestro equipo las posibilidades del edificio.

Artículo escrito por Pablo Santillana, arquitecto técnico especializado en rehabilitación, bioconstrucción y construcción sostenible, y fundador de Ecohabitats Arquitectura i contrucció.

Preguntas frecuentes sobre los errores al rehabilitar una masía

¿Cuál es el error más grave al rehabilitar una masía?

Uno de los principales errores al rehabilitar una masía es intervenir sin comprender previamente cómo funciona la construcción. Una decisión aparentemente correcta sobre aislamiento, humedad, estructura o materiales puede generar nuevas patologías si se toma de forma aislada, sin valorar cómo afecta al conjunto del edificio.

¿Es recomendable dejar los muros de piedra vistos?

Depende del muro y de las condiciones de la masía. La decisión no debería ser exclusivamente estética. Hay que estudiar el tipo de fábrica, revestimientos existentes o históricos, exposición al agua, estado de conservación y comportamiento frente a la humedad antes de determinar el acabado más adecuado.

¿Se puede utilizar cemento para rehabilitar los muros de una masía?

No debería establecerse una regla universal únicamente en función del nombre del material. Hay que estudiar el soporte, las condiciones de humedad y la compatibilidad física entre materiales. En numerosas fábricas tradicionales, determinados morteros de cal pueden presentar características más compatibles con el funcionamiento del muro, pero la solución debe definirse para cada caso.

¿Es buena idea aislar una masía por el interior?

Puede ser viable en determinados proyectos, pero debe estudiarse técnicamente. El aislamiento interior modifica las temperaturas dentro del cerramiento y puede alterar su comportamiento frente a la humedad. Hay que evaluar soporte, orientación, exposición, puentes térmicos, difusión de vapor y encuentros antes de definir la solución.

¿Cómo se deben solucionar las humedades de una masía?

El primer paso es identificar su origen. El agua procedente del terreno, las filtraciones de cubierta o fachada, las fugas y las condensaciones responden a fenómenos diferentes y no deberían recibir automáticamente la misma solución. Ocultar la manifestación visible sin resolver la causa es uno de los errores al rehabilitar una masía que conviene evitar.

¿Qué debería revisarse antes de comenzar la rehabilitación?

Conviene conocer suficientemente la situación urbanística y constructiva del inmueble y estudiar estructura, cubierta, muros, humedades, instalaciones y elementos que puedan requerir conservación.

Muchos de los errores al rehabilitar una masía pueden evitarse precisamente con este análisis previo. A partir de esta información puede desarrollarse un proyecto coherente con el edificio y reducir decisiones improvisadas durante la obra.

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