Este proyecto consistió en la reforma integral de un ático en el Eixample barcelonés, con un objetivo muy claro por parte del cliente: transformar la terraza en un espacio ecológico, innovador y funcional, donde el diseño conviviera con materiales naturales y soluciones duraderas.
Iroko: madera natural como eje del proyecto
La propuesta se articuló en torno al uso de madera de iroko, una especie densa, estable y naturalmente resistente a la intemperie, ideal para exteriores sin necesidad de tratamientos químicos.
El Iroko se empleó para crear:
Todo el diseño se construyó a medida, buscando minimizar uniones mecánicas visibles y generar continuidad visual y material en toda la terraza.
Confort pasivo y sostenibilidad material
El diseño no solo buscó estética, sino también función y eficiencia pasiva. La madera actúa como superficie cálida, drenante y estable térmicamente. La disposición de los elementos permitió mejorar la protección solar, el aprovechamiento de sombras y la integración vegetal.
El uso de materiales naturales, duraderos y fácilmente reparables reduce el impacto ambiental a medio y largo plazo, alineándose con los principios de bioconstrucción en contextos urbanos.
Por su resistencia natural a la humedad, durabilidad al exterior sin necesidad de barnices tóxicos, y su estabilidad dimensional. Es una madera óptima para bioconstrucción en terrazas urbanas.
Reduce la temperatura superficial, evita acumulación de calor, mejora el drenaje y genera una atmósfera saludable y confortable al tacto y a la vista.
Sí. Desde la elección de materiales hasta la disposición de elementos que optimizan luz, sombra y ventilación. Cada decisión cuenta en la creación de un espacio saludable.
Totalmente. Este proyecto es un ejemplo de cómo una solución funcional, estética y técnicamente precisa puede estar en plena sintonía con los principios de sostenibilidad.