Este proyecto se desarrolló en un enclave privilegiado del litoral catalán, donde la luz, la orientación y la sencillez de los materiales son esenciales para lograr una vivienda saludable y funcional.
La intervención consistió en la reforma integral de una vivienda unifamiliar, con un objetivo claro: optimizar la calidad espacial desde la sostenibilidad, sin renunciar al carácter tradicional de la arquitectura local.
El diseño priorizó la entrada de luz natural, la apertura visual y la ventilación cruzada.
Se reorganizaron los espacios para favorecer:
La propuesta fusiona la estética catalana tradicional con la sobriedad británica de los propietarios, generando un lenguaje arquitectónico que combina tradición y contención formal.
Redistribuir con lógica bioclimática, mejorar la envolvente, introducir materiales sanos y reconfigurar los espacios permite reducir el consumo energético y aumentar el confort sin grandes intervenciones.
Cerámica artesanal, madera maciza sin barnices sintéticos, morteros minerales, pinturas al silicato o cal, y aislamientos naturales como el corcho o la lana de madera.
Sí. La bioconstrucción propone actuar con respeto, adaptando la vivienda a los usos actuales sin alterar su lógica constructiva ni su valor cultural o espacial.
Reduce la necesidad de iluminación artificial, mejora la salud interior y regula térmicamente los espacios, especialmente cuando se combina con ventilación cruzada y buena orientación.