En este proyecto llevamos a cabo la reforma integral de una masía centenaria situada en el Pedró de l’Escala, a pocos metros del mar Mediterráneo. El enfoque fue claro desde el inicio: restaurar sin borrar, y actualizar el confort sin perder el alma de la arquitectura original.
Recuperar técnicas y materiales tradicionales
Durante la intervención se conservaron y restauraron elementos singulares de gran valor constructivo y cultural, como:
La reforma también incorporó materiales nuevos de aspecto tradicional, cuidadosamente seleccionados por su durabilidad, estética y compatibilidad con los sistemas constructivos existentes: cerámica natural, griferías metálicas atemporales, sanitarios de diseño sobrio, y una paleta cromática en tonos tierra y piedra, coherente con el entorno y la memoria material del edificio.
Habitar el pasado sin renunciar al presente
Apostar por la bioconstrucción no es solo utilizar materiales naturales, sino también respetar la lógica del edificio original, su forma de respirar, de relacionarse con el clima y con el lugar.
Esta masía, como muchas construcciones tradicionales mediterráneas, ya incorporaba soluciones pasivas que hemos preservado: muros con inercia térmica, aberturas protegidas, techos ventilados y distribución orientada al sol y al viento.
Cada decisión proyectual fue tomada desde el equilibrio entre el confort contemporáneo y la sostenibilidad profunda de lo que ya estaba bien hecho.
Permite actualizar las prestaciones térmicas y funcionales del edificio sin renunciar a su identidad ni comprometer su lógica constructiva. Se prioriza la conservación, la transpiración y el uso de materiales compatibles.
Son soluciones eficaces, duraderas y regenerables, basadas en oficios locales y materiales naturales. Restaurarlas es también un acto de sostenibilidad cultural.
Se combinaron materiales originales restaurados con nuevos de aspecto tradicional: cerámica artesanal, piedra natural, hierro fundido, madera sin barnices sintéticos y acabados transpirables.
Sí, siempre que se actúe con criterio. El confort se logra sumando aislamiento natural, ventilación cruzada, inercia térmica y soluciones pasivas integradas en la lógica original del edificio.